martes, 31 de enero de 2012

Registros Públicos de Lima inscribió al
Consejo Directivo del Club Departamental Junín

El consejo directivo del Club Departamental Junín, que preside el ingeniero Luis Antonio Robles Recavarren, fue inscrito en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos de Lima, SUNARP. La resolución respectiva, de fecha 02 de Enero del 2012, lleva el número 124-97-SUNARP y está firmada por el Registrador Público (S) de la Zona Registral Nº IX, sede Lima, Johny Alberto de la Cruz Gamarra.

Este reconocimiento es un hecho importante en la continuidad legal del Club Departamental Junín, fundado el 02 de Marzo del 2007, bajo el liderazgo del periodista Abelardo Samaniego Arauco, primer presidente de la institución. Al respecto, el presidente de la Asociación de Clubes Departamentales del Perú, ACDP, Eco. Félix Murillo Alfaro, ha confirmado que el CDJ ya se encuentra plenamente integrado a esta superior instancia, de conformidad con su estatuto recientemente aprobado y la ley Nº 29363 de Clubes Departamentales, Provinciales y Distritales del Perú.

El Consejo Directivo nombrado para el bienio 2011 – 2013 está constituido por los siguientes ciudadanos:
PRESIDENTE: LUIS ANTONIO ROBLES RECAVARREN
Vicepresidente: Rafael Samaniego Arauco
Fiscal: Ángel Orihuela Navarro
Secretario de Actas: Carlos José Maldonado Núñez
Tesorera: Eva Villarroel Figueroa
Protesorero: Alfredo Yaulimango Jinés
Secretario de Organización: Lauro Salcedo Ricalde
Secretario de Cultura: José Benigno Peñaloza Jarrín
Secretario de Prensa y P.: Lope Yupanqui Callegari
Secretaria de A. Social: Rosa María Salmon Galdos
Secretario de Juventudes: Enrique Yupanqui Mesías.

Se invita, en consecuencia, a los hijos de las nueve provincias y 123 distritos del departamento de Junín, a los directivos de las diferentes instituciones provinciales y distritales de la Región Central del país, a visitar al CDJ en la siguiente dirección provisional: Calle Pirandello Nº 451 San Borja (altura de la cuadra 29 de la Av. Aviación), los días jueves a las 19 horas.

Teléfonos: 964108691 978479920 996348681 998850296.

Secretaría de Prensa

Historias Trujillanas

HISTORIAS TRUJILLANAS
de Constante Traverso Flores, el miércoles, 4 de enero de 2012 a la(s) 7:23
“DE OPERARIO A EMPRESARIO” (1888-1934)

Homenaje a la familia Callegari
Escribe: Constante Traverso Flores
Antes de referirnos al personaje central de esta historia, vamos a remontarnos unos años atrás, para detallar brevemente, la historia de la pequeña industria y comercio trujillano, cuyo auge en estos días es notorio. Justifico así, históricamente, el derecho que tiene mi tierra de ser el polo de desarrollo industrial de la Región Norte.
Debemos ser sinceros y afirmar que -por regla general fueron ciudadanos extranjeros los que en diversas épocas, establecieron o fomentaron las pequeñas industrias en Trujillo.
Desde sus orígenes, y por el papel que jugó en el proceso de Independencia, y ser considerada hasta en dos oportunidades capital del Perú, Trujillo fue una ciudad muy atractiva por la riqueza de sus valles, que emergieron como los nuevos enclaves económicos. La modernización de la industria azucarera, la libertad de comercio y la apertura a inversiones extranjeras, permitió la llegada a de varias familias europeas. El francés Marcelo Come, fue uno de los primeros fundidores residentes en Trujillo.
Pero los viejos trujillanos, cuentan que fue un inglés quien estableció una fundición de importancia, allá por la época de la Guerra con Chile.
Don Felipe Cole ubicó su planta en la última cuadra de la calle Gamarra, cerca a los linderos de La Muralla.
Esta fundición se mantuvo hasta la primera década del siglo XX. En sus buenos tiempos, abastecía no sólo para cumplir con las necesidades locales, si no también atendía las necesidades de las haciendas azucareras de los valles vecinos.
La empresa del ferrocarril no tenía -en sus inicios- fundición propia, y utilizó la Fundición Cole, para hacer todos los trabajos que la empresa necesitó.
Los antiguos trujillanos revelan también que fue un súbdito español apellidado Lombraña, el que estableció en la zona una de las primeras destilerías para elaborar vinos de buena calidad, que tuvieron gran acogida.
Los hermanos Centenaro, Virgilio, Andrés y Santiago, ciudadanos italianos, construyeron un alambique en la esquina de las calles Gamarra y Grau. Empezaron su floreciente empresa industrial fabricando vinos y licores, convirtiéndose en poco tiempo, en los más fuertes compradores de alcohol de las haciendas vecinas. Ampliaron sus negocios con otros derivados e inauguraron otro establecimiento en la esquina de San Lorenzo.
Corrían los años 1885 a 1888. Don Alberto Sommaruga, quien vino especialmente contratado por la Negociación Chiquitoy, renunció a su cargo para establecer una serie de pequeñas industrias en Trujillo, entre ellas, una curtiembre y derivados que fue después la base de su inmensa fortuna.
Don Luis Lombardi, otro ciudadano de nacionalidad italiana, estableció la primera fábrica de cerveza en Trujillo y también tuvo mucho éxito. Su local estaba situado en la calle Progreso (Pizarro), muy cerca de la Iglesia de La Merced.
Don Eduardo Mannucci, farmacéutico, se asoció a don Juan N. Armas, para establecer la primera fábrica de fósforos a la que llamó “La Estrella”. Esta industria desapareció después de la creación del Estanco de fósforos.
Don Eduardo Melly fue quien instaló la primera fábrica de gaseosas. Los hermanos Centenaro, tuvieron entre sus operarios a un compatriota llamado Eugenio Callegari, nombre muy familiar para los trujillanos, pues fue uno de los primeros en conquistar Lima con la fabricación de sus vinos.
Don Eugenio Callegari nació en Mattarana, provincia de Génova, Italia, el 9 de Enero de 1863. Su familia tenía cierta comodidad económica, pues sus hermanos mayores eran profesionales., Uno fue médico, otro ingeniero y el tercero sacerdote.
Don Eugenio pudo haber seguido ese camino, pero dejó todo atraído por las leyendas que llegaban hasta su tierra sobre el “nuevo mundo”. Arribó a Lima en 1877 a los catorce años de edad. Después de permanecer un tiempo en la capital, se trasladó a Trujillo en 1888, contratado por los hermanos Centenaro, compatriotas suyos, para trabajar como operario. Cuatro años después en el año 1892, a la edad de 29 años, se independizó de sus jefes y probó fortuna por su propia cuenta.
En la calle Gamarra, frente al Mercado Central, inauguró un saloncito al que llamó “Elefante Blanco”, el mismo que hasta 1940 era conocido como el “Bolognesi”. Elaboró un buen vino que pronto se popularizó entre los trujillanos, obteniendo grandes utilidades.
Años más tarde, consolidó su situación instalando los primeros baños públicos tibios y fríos de nuestra ciudad, que funcionaron desde 1897 hasta 1947. En 1899 estableció una fábrica de chocolates. En 1900, compró unas tierras a las que nadie le daba importancia, colindantes con La Muralla. Allí construyó una casa de vecindad que llamó “Bella Aurora”. En 1911, instaló una fábrica de galletas y una refinería de azúcar.
Nadie como él, supo aprovechar la época de la post-guerra. En 1920, cuando todos los comerciantes e industriales sufrían una aguda crisis económica, él modernizó su fábrica de chocolates. Ese mismo año inauguró un hotel al que llamó “Nuevo Hotel”, ubicado en la calle Libertad (Almagro), convirtiéndose en el primero y mejor de su clase. En 1927 adquirió la hermosa casona de la familia Valderrama, ubicada en la cuadra siete de la calle Progreso (Pizarro), y después de acondicionarla, la convirtió en el Hotel Americano, que ocupó inmediatamente el primer lugar entre los establecimientos de su género. Para ampliar este, compró el Hotel América, situado en la calle Bolívar, uniéndolos a través de un pasadizo interior.
Formó un hogar muy respetado y tuvo 14 hijos, todos ellos educados en la escuela austera del trabajo y el complimiento. A los 76 años fundó la Sociedad Industrial Callegari Hnos. y en 1929, nombra como gerente a su hijo Andrés.
Murió el 24 de Enero de 1934, y por cláusula testamentaria, este extranjero que amó el Perú y Trujillo, que hizo una cuantiosa fortuna con mucho esfuerzo y perseverancia, obligó a sus 14 hijos -todos peruanos- a mantener la Sociedad Industrial Callegari Hnos., duplicando su capital inicial para que la conserven viva en su memoria. Y, para perpetuar su apellido, ennoblecido con el sudor de su frente, pasó de ser un “operario” a próspero empresario, y ejemplo para todas las generaciones trujillanas.
CTF-Trujillo-1977

lunes, 28 de noviembre de 2011

La Batalla de Tarapacá

132º Aniversario de la Batalla de Tarapacá

Hoy 27 de Noviembre se conmemora el 132º aniversario de la gloriosa Batalla de Tarapacá, gesta histórica que significó para los peruanos un triunfo resonante frente al ejército chileno, durante la Guerra del Guano y del Salitre. Evocar esa epopeya es recordar el coraje y valentía del soldado peruano, que desprovisto de los elementos bélicos suficientes, en medio de los sofocantes desiertos salitreros, arrastrando un séquito de moribundos, heridos y faltos de agua y alimentos, alcanzó una significativa victoria. “Eran –los soldados peruanos, como asegura Juan José Vega- artilleros sin cañones, húsares sin corceles, navales sin buques. Descalzos muchísimos, sólo los uniformaba, de jefe a soldado, la pobreza, la bizarría y el denuedo patriótico”.
Tarapacá es escuela de inspiración para futuras victorias, es el lugar donde se escribió con sangre y honor una de las páginas más hermosas de la historia nacional. Allí quedaron esculpidas en alto relieve las virtudes patrióticas de quienes a pesar del cansancio y la fatiga, se entregaron ardorosamente al combate. Para Andrés Avelino Cáceres, conductor de hombres por antonomasia, artífice de la Batalla de Tarapacá, aquel día “nuestras tropas obtuvieron espléndido triunfo”, y en palabras de Jorge Basadre, “Tarapacá constituye verdadero himno a las grandes condiciones del soldado peruano”.
Durante la guerra del 79 nuestra patria fue invadida por un país expansionista, cuyo ejército estaba equipado y preparado para la victoria; pero no sólo para ganar la guerra, sino para destruir al Perú. “Ni una choza peruana debe quedar en pie estando al alcance de nuestra artillería naval. Nuestros buques deben sembrar por todas partes la desolación y el espanto. Preparemos el camino de nuestras fuerzas expedicionarias sobre Lima, incendiando las poblaciones enemigas de la costa peruana. Es necesario que la muerte y la destrucción ejercidas sin piedad en los hogares del Perú no le deje un momento de aliento ni respiro y que sucumba al peso de nuestra superioridad militar”, decía el diario de Santiago “El Ferrocarril” del 5 de junio de 1880.
La guerra de rapiña, preparada con más de diez años de anticipación y con la ayuda de Inglaterra, estaba en marcha. Al año siguiente, el 9 de agosto de 1881, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Isidro Errásuris, decía con satisfacción en la Cámara de Diputados, lo siguiente: “La guerra nos ha abierto nuevas industrias (cobre, minerales, productos naturales, guano, salitre) para nuestros compatriotas, que se ahogan ya en este nuestro suelo escaso de recursos, agua, energía, etc., ya la ocupación nuestra se costea y deja remanentes importantes. La ruina que la crisis había hecho entre nosotros va desapareciendo, y es preciso que aprovechemos del PERÚ y del BOTÍN QUE DA EL TRIUNFO. Las aduanas del Perú son fuentes inagotables de todo recurso, y hay que explotarlas totalmente hasta que queden vacías”.
Y lo más cruel y sanguinario del corvo araucano nos lo recuerda el historiador chileno, Vicuña Mackenna, cuando dice: “Los soldados chilenos no se satisfacen con ver muertos a sus enemigos peruanos, creen que se hacen los muertos y para dejarlos bien muertos a los muertos, terminada la batalla recorren el campo de guerra y ultiman a los heridos al lado de sus esposas (rabonas) e hijos. A este acto se le conoce como EL REPASE.”
Sin embargo, el Ejército peruano, improvisado, se batió con honor, jamás se rindió, supo arrancar con valor triunfos contundentes, como el de la mañana del 27 de noviembre de 1879. Hoy, a los 132 años, del día glorioso de la Batalla de Tarapacá, nuestro Ejército celebra con legítimo orgullo el “DÍA DE LA INFANTERÍA” cuyo insigne patrono es el Mariscal ANDRÉS AVELINO CÁCERES DORREGARAY. En esa memorable Batalla, el arma de Infantería se impuso, demostrando lo que son capaces, el comando, los oficiales y las tropas, así como la población civil, cuando concurren hacia un solo fin la iniciativa y el fervor patriótico. Por eso, evocar Tarapacá es referirse al triunfo de las cualidades morales, sobre la adversidad, porque allí se impusieron las virtudes patrióticas de un grupo de peruanos, que no obstante la superioridad numérica del adversario, convenientemente equipado, a pesar del cansancio y la fatiga, se entregaron ardorosamente al combate, hasta la victoria.
En las aciagas horas de la Guerra con Chile, Cáceres sintetizó la esperanza, en el dolor, la calma; simbolizó la resistencia inquebrantable de un pueblo y de una raza que jamás se rinde. Esta guerra nos enseñó a atenernos a nosotros mismos, sin esperar nada de los demás. Esta guerra, constituyó una lección de previsión, para que esos actos de invasión nunca se repitan. Pero la mejor lección es que la defensa de un país no se improvisa. La Batalla de Tarapacá, de la que se ha dicho que es la más sublime de América, y que no tiene parangón, representa el triunfo de los valores morales; en ella se pusieron de manifiesto las virtudes militares de nuestros hombres que supieron legarnos la más hermosa lección de patriotismo en la lucha por la defensa de nuestro suelo. Tarapacá constituye, pues, una victoria inverosímil que raya con lo mitológico. La encarnación de estas virtudes y compendio de todo pundonor es el insigne Patrono del Arma de Infantería, el Mariscal Andrés Avelino Cáceres.
Al conmemorarse el 132º aniversario de esta gloriosa gesta, debemos reflexionar sobre lo que el maestro Jorge Basadre nos recuerda, que el plebiscito que debía realizarse 10 años después de la firma del Tratado de Ancón, para que las cautivas Tacna y Arica vuelvan al seno de la Patria, no llegó a realizarse por la negativa de Chile, porque se impuso un proceso de “chilenización” en esos territorios, para asegurar el resultado favorable del plebiscito cuando eventualmente tuviera lugar. En mayo de 1900 fueron clausuradas 16 escuelas peruanas de Tacna y 17 de Arica con el pretexto de que no cumplían con la instrucción bajo la dirección del Estado chileno y no enseñaban la geografía e historia de Chile. Otras medidas intimidatorias fueron el traslado de Iquique a Tacna de la Corte de Apelaciones y de la plana mayor de la primera zona militar, la inversión de importantes sumas de dinero para construir en Tacna un edificio destinado a los tribunales y la Intendencia, para instalar el agua potable y para hacer obras de colonización; la fundación de un diario para la propaganda chilena; el traslado de gente sin oficio a Arica.
La política de “chilenización” era beligerante, no respetaba nada, la cancillería chilena actuó en Washington, Río de Janeiro y Buenos Aires para acusar a la cancillería peruana de terquedad frente al cumplimiento del tratado de Ancón, insistiendo en la doctrina de que la cláusula plebiscitaria en el tratado de Ancón era una cláusula disimulada de cesión, sugiriendo la tesis de la caducidad de los tratados en virtud de la prescripción, así como la inaplicabilidad del arbitraje en las cuestiones de procedimientos plebiscitarios.
Para el año 1908 la situación del Perú era sombría, por el estado de terror impuesto por Chile, después de 25 años todo indicaba la voluntad de Chile de apoderarse de los territorios peruanos, burlándose del tratado de Ancón. El país del sur seguía en actitud de rechazo al arbitraje y ya ningún estado vecino o no hallábase dispuesto a hacer uso de la mediación. La disparidad de fuerzas entre los dos países le daba tranquilidad y seguridad a Chile, y al mismo tiempo el Perú tenía que atender los litigios de frontera con Ecuador, Colombia, Brasil y Bolivia.
En 1909 se intensificaron los horrores de la “chilenización”, clausuraron las escuelas y expulsaron a los maestros peruanos, prohibieron la celebración de las fiestas patrias e izar banderas peruanas y que se cantara el himno nacional, dieron una ley de colonización de Tacna que autorizaba al Presidente chileno para invertir en esa provincia hasta la suma de un millón de pesos en obras fiscales y de fomento agrícola e industrial. Los peruanos que trabajaban en el puerto de Arica fueron obligados a abandonarlo, los agentes de aduanas quedaron impedidos de trabajar y por todos los medios, incluso violentos, arruinaron, atemorizaron e hicieron emigrar a comerciantes e industriales. El intendente chileno Máximo Lira inició juicio criminal contra el diario peruano “La Voz del Sur”. El servicio religioso a cargo de sacerdotes peruanos recibía crecientes amenazas y estaban gestionando ante la Santa Sede para separar de la jurisdicción del Obispado de Arequipa.
El 23 de noviembre de 1909 fueron clausuradas todas la iglesias peruanas, y obligados los sacerdotes peruanos a abandonar Tacna y Arica en el plazo de 48 horas. En verdad los curas eran poderosos agentes de la preservación, difusión y ahondamiento del sentimiento patriótico. Los más arrojados y elocuentes fueron el vicario Vitaliano Berroa y Juan Gualberto Guevara, este último llegó a ser cardenal del Perú.
La diplomacia chilena logró impedir la aprobación del arbitraje obligatorio en la conferencia de México, obtuvo una declaración norteamericana en el sentido de que su mediación sólo se produciría a solicitud de las dos partes, adquirió el compromiso de Argentina de no inmiscuirse en los asuntos del Pacífico. El statu quo diplomático en el que entró el problema de Tacna y Arica, con tendencia a prorrogarse indefinidamente, no favorecía sino a Chile. En el plano internacional, el plan de Chile era urdir la alianza con los países del norte del Perú. Un documento del 18 de enero de 1902 establecía la alianza entre Chile, Colombia y Ecuador, por la cual Chile se comprometía ceder a Colombia un crucero protegido para ser pagado más tarde. Colombia convino en otorgar paso libre en cualquier tiempo a través del istmo de Panamá que, por entonces, le pertenecía, el material de guerra destinado a Chile. Y más antes, en 1895, “por un tratado secreto, Chile se había comprometido a transferir Tacna y Arica a Bolivia.” (Alfonso Benavides Correa, En: “NOTICIAS”, Lima, 28 de Agosto de 1979).
La situación de los peruanos en su propio suelo de Tacna, Arica y Tarapacá era insoportable. Una sociedad llamada “Liga Patriótica” pidió en Iquique la salida de los peruanos de toda la región de Tarapacá. Los ataques violentos a las propiedades y los insultos a las personas en las calles era pan de cada día. Los que cumplían 21 años eran tenazmente buscados para que hagan su servicio militar en el ejército de Chile. En la noche del 27 de mayo de 1911, las instituciones peruanas, entre ellas dos clubes, una bomba, una sociedad de beneficencia y un periódico fueron atacados por turbas frenéticas y entre gritos, pedradas y balazos fue arrancado, arrastrado y destrozado el escudo peruano de la oficina consular. El periódico “La Voz del Perú” que dirigía Modesto Molina fue clausurado El éxodo forzado de los peruanos de Tarapacá alcanzó considerables proporciones. En la noche del 18 de julio, en Tacna los chilenos hicieron una manifestación pública y destrozaron las imprentas en que se publicaban los diarios peruanos “La Voz del Sur” y “El Tacora”, y el Club de la Unión, los socios continuaron reuniéndose en el local en ruinas hasta que el general Vicente del Solar, jefe de la guarnición, lo clausuró definitivamente.
La historia del Perú –dice Jorge Basadre- debe guardar con cariño y gratitud la memoria de quienes en Tarapacá demostraron, a través de los años y de la adversidad, su incontrastable devoción al Perú, cuando se discutía en la Asamblea Nacional de Lima el tratado de Ancón suscribieron una protesta para oponerse a la cesión de su departamento. Firmada la paz, organizaron club y casino, bomba, periódicos, sociedades de auxilios mutuos y escuelas peruanas, sostenidas por ellos mismos. La mayor parte de estas instituciones desaparecieron, con perjuicio y peligro para quienes las integraban. Cuando se inició la primera suscripción para adquirir, por erogación popular, buques para la escuadra nacional, Tarapacá aportó suma mayor que todos los demás departamentos juntos. Muchos jóvenes tarapaqueños viajaron por varios años a Lima para hacer espontáneamente el servicio militar; y hubo en el ejército y la armada jefes y oficiales oriundos de Tarapacá.
Respecto a la ocupación de Arica y Tarapacá por parte de Chile, el Dr. Virgilio Roel Pineda, en una carta dirigida al Director del Interdiario “NOTICIAS”, del 6 de setiembre de 1979, p. 7, con motivo del Cincuentenario de la reincorporación de Tacna, dice: “… el denominado “Tratado de Ancón”… fue firmado por el lado peruano cuando estaba en el poder un gobierno títere de Chile y como si ello fuera poco, los chilenos impusieron los términos del mencionado documento cuando el pueblo peruano estaba impedido de expresar su opinión; en consecuencia… no puede ser reconocido como válido.” De otro lado, “El tratado Peruano Chileno redactado en tiempos del gobierno dictatorial de Leguía, también fue firmado… cuando las poblaciones peruanas de Tacna y Arica eran perseguidas con ensañamiento, en aplicación de la bárbara política de chilenización de esas provincias peruanas… Según los términos de este Tratado, Tacna volvió al Perú en tanto que Arica pasó a la jurisdicción de Chile, pero su firma carece de validez porque Chile lo impuso con la amenaza de la fuerza y no puede ser nada digno aceptar la vigencia de un papel así obtenido. Pero como si esto fuera poco, Chile ha incumplido sistemáticamente algunos términos del tratado… si se tiene en cuenta que es un principio de la práctica internacional que el incumplimiento de una parte de cualquier tratado acarrea su nulidad, es del todo claro que ese instrumento ya no tiene validez, y por tanto, Chile está ocupando ilegalmente la provincia peruana de Arica, del mismo modo que mantiene cautiva nuestra provincia de Tarapacá. La obligación de los gobernantes peruanos es exigir la cesación de esa doble ilegalidad.”
“Considerar que Arica y Tarapacá –concluye el Dr. Roel Pineda- jamás dejarán de ser peruanas (aunque estén en cautividad)…, no comporta necesariamente una postura belicista o agresiva. Esta consideración debe ser entendida principalmente como uno de los fundamentos de nuestra diplomacia, de la educación de nuestros hijos y del desarrollo de la conciencia nacional.”
¡POR CACERES Y LA PATRIA! ¡VIVA EL PERÚ!
Pronunciado en la ceremonia organizada por la

Sociedad Patriótica Tarapaqueña.

Callao, 27 de Noviembre del 2011.

CPP Lope Yupanqui Callegari.

viernes, 21 de octubre de 2011

Creación del Distrito de Matahuasi

115° Aniversario del Distrito de Matahuasi
Los pueblos de Matahuasi y Llocllapampa celebrarán el próximo 23 de octubre, el 115º Aniversario de su creación política como distritos, gracias a la misma Ley, que a la letra dice:
“Art. 2º. Créase el distrito de Llocllapampa, compuesto de los pueblos de Llocllapampa, que será la capital, Mata-grande, Mata-chico, Canchaillo, Viscas y las haciendas de Yanama y Pachacayo.
Art. 3º. Erígese el distrito de Matahuasi, compuesto del pueblo del mismo nombre, que será la capital, del de San Lorenzo y Huamalí, y de los caseríos de Chicche; quedando el distrito de Apata formado de los pueblos de Iscos, Pucucho, Curimarca y Uchubamba.”
La Ley fue promulgada por el presidente del Congreso, Guillermo E. Billinghurst, el 23 de octubre de 1896, en observancia del artículo 71 de la Constitución vigente por entonces. La demora se debió a la convulsión política de esos tiempos, veamos rápidamente: en 1893 gobernaba el país el coronel Remigio Morales Bermúdez, a él le correspondía promulgar la ley, pero más importante era hacer frente al momento político y en marzo del año siguiente enfermó repentinamente y, a la semana, el 01 de abril, murió. Su sucesor, el coronel Justiniano Borgoño, cerró el Congreso, desconoció a las municipalidades nombrando en su reemplazo juntas de notables y convocó a elecciones, resultando elegido Presidente el General Andrés Avelino Cáceres, quien restableció el orden constitucional, pero al poco tiempo el principal causante de la derrota de la Guerra del Pacífico, Nicolás de Piérola, que se encontraba en Chile, con la ayuda de este país, conspiró contra el Héroe de la Resistencia, declarándole la guerra civil que se prolongó hasta 1895, al término se nombró una junta de gobierno presidida por Manuel Candamo, quien convocó a elecciones, siendo elegido presidente el candidato único, Piérola. Reabierto el Congreso, “A solicitud de los honorables señores Castañeda J. C., Noriega, Díaz y Raygada”, que habían apoyado el proyecto fundamentado por los parlamentarios Salazar y Castañeda, el Presidente del Congreso, Guillermo E. Billinghurst, promulgó la ley creando el distrito de Matahuasi y Llocllapampa. ” La Comisión de Demarcación Territorial del Congreso decía en 1893: “Matahuasi es un pueblo próspero y populoso de la Provincia de Jauja… y su importancia ha dado lugar de que funcione desde años atrás como Viceparroquia en las elecciones.”
El 30 de noviembre de 1951, al crearse la provincia de Concepción, Matahuasi pasó a formar parte de la nueva jurisdicción. En la actualidad, es un centro agro ganadero industrial y turístico, uno de los más importantes del valle del Mantaro. En los mejores tiempos de la Planta Lechera del Mantaro, el 70 por ciento de la leche que procesaba procedía de la cuenca de Matahuasi. Cuando el Ferrocarril Central del Perú funcionaba, Matahuasi era el centro de una decena de pueblos a la redonda que utilizaban la estación para el traslado de pasajeros e intercambio comercial de todo tipo de productos hacia la Capital y hacia las minas. De esto hay mucho que recordar. En las mañanas a la hora que pasaba el tren con dirección a Lima y en las tardes cuando el tren llegaba con destino a Huancayo, en las inmediaciones de la estación había tal concurrencia de gente que en buena cuenta era una feria, unos iban a despedir a sus familiares y amigos, otros a recibir a los que arribaban; se expendía productos propios del lugar, desde un buen desayuno, platos y dulces típicos y al tren que llegaba de la Capital se esperaba con ansias porque traía el correo y el periódico, pescado fresco y cualquier novedad procedente de Lima, y mientras duraba la espera los muchachos nos dedicábamos a jugar entre las líneas y plataformas cargadas de madera, a veces hasta altas horas de la noche en épocas de derrumbes. ¡Qué tiempos aquellos! Y esto se repetía en todas las estaciones a lo largo del ferrocarril.
Ubicación de Matahuasi
Matahuasi es un distrito de la provincia de Concepción, departamento de Junín. Está situado en la margen izquierda del valle del Mantaro, a 3200 msnm, y al centro entre las ciudades de Jauja y Huancayo. De Matahuasi parte el desvío de la Carretera Central que conduce al histórico convento de Santa Rosa de Ocopa. De Lima dista 280 kilómetros, de donde se llega por carretera, ferrocarril y por vía aérea hasta el aeropuerto de Jauja.
Su suelo completamente plano está bañado por tres ríos: el Mantaro, el Achamayo y el río Seco, además de la torrentera de la Lloclla y los manantiales de San Juan de Yanamuclo y el Hondovado.
Atractivos turísticos
La belleza natural de los paisajes se muestra a cada paso en todo el Valle. En Matahuasi encontramos lugares verdaderamente paradisíacos como, por ejemplo, Hualianta donde se ubica el antiguo molino de piedra de la comunidad, el Jichal, Potas, el Barranco, Huayhuasca, Ushupuquio, Inanya donde se encuentra la “Virgen de Barro” y adonde el pueblo acude en Semana Santa a coger muña y juguetear en las cristalinas aguas de la cascada y más arriba está Orcopunco. Muy cerca de estos lugares se encuentra la planicie de Perdón Pampa, por donde pasa el antiguo camino a Apata. Mas hacia la población está Antacocha y el criadero de caballos peruanos de paso, el cerro de Huamanhuaca, la Villa Turística y Romántica de Yanamuclo con su Lago Azul y piscigranjas, los manantiales de San Juan de Yanamuclo y el Hondonado; los parajes de Maravilca, Sacamochón, Huampón, la laguna y los pastizales comunales de Huachuapampa y Culupampa, la Isla y el Tinco donde se juntan los ríos Achamayo y Seco para echar sus aguas al Mantaro, el puente del Ferrocarril sobre el Achamayo, las riberas de este río. Chimpamarca y Paccha, en los límites con Concepción. En este circuito destacan los lugares históricos con sus restos arqueológicos: Huánchar, Potas, Huamanhuaca y Maravilca, originariamente Markawillca (Marka, pueblo, lugar, willka, sagrado), lugar sagrado, antiguamente era un adoratorio donde concurrían las tribus vecinas a realizar sus ritos religiosos. En el centro de la localidad el visitante puede deleitarse observando la Plaza Mayor, donde se ha construido el monumento a los combatientes matahuasinos de la Guerra del Pacífico, la alegoría de los Auquines, danza declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura, el centro cívico y la iglesia moderna, al otro lado, al oeste de la Plaza Menor la monumental iglesia antigua con su torre que aún se resiste al abandono y al paso del tiempo, la calle Real empedrada, el parque infantil, la capilla de San Sebastián, el frontón de pelotaris, el cementerio, y los barrios Arriba y Abajo, Cruz de Espinas, Dos de Mayo, Ferrocarril, La Legua, en este lugar había una torre que, lamentablemente, la han destruido. Al frente, hacia el Este, se halla el barrio hoy llamado Muruhuay.
Fiestas principales
Matahuasi celebra anualmente dos fiestas importantes: el 20 de Enero, en honor del mártir San Sebastián; y el 15 de Agosto, en homenaje a su Patrona, la Virgen de La Asunción. Lo más vistoso del 20 de Enero es la presentación de una variedad impresionante de danzas folklóricas y no sólo del mismo lugar sino también de pueblos vecinos, por ejemplo, los Shapish de Chupaca, la Pachahuara de Acolla, el Carnaval Marqueño, y diversas cuadrillas del folklore nacional. De Matahuasi, Yanamuclo y Maravilca lo más llamativo por su originalidad es su danza nativa de los Auquines. En cambio, lo más característico del 15 de Agosto es la feria llamada también “feria de las ollitas”, por la profusión de objetos trabajados en barro, procedentes principalmente de Aco. Esta fecha también recuerda la fundación española del pueblo con el nombre de La Asunción de Matahuasi bajo la advocación de la Virgen de la Asunción.
Los Auquines
La milenaria danza guerrera de LOS AUQUINES de Matahuasi, Yanamuclo y Maravilca con su respectiva instrumentación musical, a base del pito y la tinya, ha sido declarada por su originalidad y ser única en el país “Patrimonio Cultural de la Nación”, por el Instituto Nacional de Cultura, según Resolución Directoral Nacional Nº 1282-INC de 06 de Agosto del 2006.
El Níspero
Otra característica importante y muy peculiar de Matahuasi es su microclima favorable a la producción del níspero, extraño fruto cuya planta es considerada como un milagro de la naturaleza, porque florece y da sus frutos en épocas de frígidas heladas y sequías (agosto-setiembre). Del fruto se obtiene más de una docena de productos derivados, siendo los más apreciados la jalea, mermeladas, conservas, cremas y cocteles, y la madera que se emplea en la fabricación de instrumentos de labranza y artesanía. Debido a esta singularidad los naturales del lugar son motejados con el apelativo de “Nísperos”.
En Lima
En Lima, la Asociación Cultural Matahuasi, entidad que agrupa a un considerable sector de matahuasinos, ha programado una ceremonia seguida de un almuerzo a base de la tradicional pachamanca y el delicioso picante de cuy, amenizado por una competente orquesta típica. La reunión tendrá lugar el domingo 6 de noviembre en el local de la Asociación Cultural La Unión-Arequipa, sito en la Av. Prol. Iquitos Nº 2034 Lince.
Lima, 23 de octubre del 2011.
CPP Lope Yupanqui Callegari


El Departamento de Junín

Decreto que crea el Departamento de Junín

EL CONSEJO DE GOBIERNO
Queriendo dar un testimonio del aprecio que le merecen los servicios que ha hecho el Departamento de Huánuco y la población del Cerro de Pasco a la causa de la Independencia, y perpetuar la memoria de la brillante jornada de Junín por el Ejército Libertador, la cual dió principio a los sucesos maravillosos con que ha terminado la contienda de la libertad;
Ha venido en decretar y decreta:
Art. 1º- El Departamento de Huánuco tendrá en adelante el nombre de Junín, y su capital continuará llevando su misma denominación conforme al decreto del Soberano Congreso de 4 de noviembre de 1823.
Art. 2º- La población del Cerro de Pasco, se nombrará la distinguida Villa del Cerro de Pasco; en atención a que la antigua villa de este último nombre se halla totalmente destruida.
Art. 3º- Esta villa, como se halla en el centro de la Provincia, será la capital de ella, dándole su nombre, en lugar de la antigua Tarma.
Art. 4º- El Ministro de Estado en el Departamento de Gobierno y Relaciones Exteriores queda encargado de la ejecución de este decreto.
Imprímase, publíquese y circúlese
Dado en el Palacio de Gobierno, en Lima, a 13 de setiembre de1825.
Hipólito Unánue.- Juan Salazar.- José de Larrea.
Por orden de S. E..- Por el señor Ministro,- José Dávila.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Creación política de Junín

186º Aniversario de la Creación Política

del Departamento de Junín
(Pronunciado por el CPP Lope Yupanqui Callegari en la Sesión Solemne organizada por el Club Departamental Junín, el 13 de setiembre del 2011, en el local del Club Loreto)
Don Justino Tarazona, en su libro “Demarcación Política del Perú” nos dice que el Gobierno Independiente del Perú adoptó la demarcación territorial dividida en departamentos, provincias y distritos. Según el Reglamento Provisional del 12 de febrero de 1821, expedido en Huaura por el Protector don José de San Martín, los primeros departamentos fueron Trujillo, Tarma, Huaylas y La Costa, y el 4 de agosto siguiente se creó el departamento de Lima. Pero en el Reglamento de Elecciones de Diputados al Congreso Constituyente, del 26 de abril de 1822, apareció un cuadro de 11 departamentos, incluidos Tarma y Huaylas. Al año siguiente, el 4 de noviembre de 1823 el gobierno de José Bernardo de Torre Tagle promulgó la ley que unió a los departamentos de Tarma y Huaylas en uno sólo denominado Huánuco, siendo su capital la ciudad del mismo nombre, pero por decreto dado por el Libertador Simón Bolívar el 13 de Setiembre de 1825 se cambió la denominación por departamento de Junín, para perpetuar la victoria del Ejército Libertador sobre el ejército español en la batalla del 6 de Agosto de 1824. Junín nació como departamento con cuatro provincias: Huancayo, Jauja, Tarma y Yauli. Por decreto del Congreso de 31 de Diciembre de 1851 se trasladó la capital de Huánuco a Cerro de Pasco, y por Decreto Ley Nº 7001 de 15 de Enero de 1931 el presidente de la Junta de Gobierno Luis M. Sánchez Cerro dispuso el traslado de la capital departamental a la ciudad de Huancayo, que había recibido el título de “Ciudad Incontrastable” en virtud del decreto del Supremo Delegado Torre Tagle el 19 de marzo de 1822. Pasco fue provincia de Junín hasta que se hizo departamento en virtud de la Ley 10030 de 27 de noviembre de 1944.

El departamento de Junín se encuentra ubicado en la parte central del país, parodiando la frase de que Cusco es el ombligo del mundo, podemos decir que Junín es el corazón del Perú, comprende dos regiones naturales, la Sierra, donde lo más relevante es la meseta y el lago de Junín, la cordillera de Huaytapallana, y la Selva Central donde están las provincias de Chanchamayo y Satipo. El clima es templado y seco, el promedio de la sierra es de 14 grados y de la selva, 25. Limita por el norte con los departamentos de Pasco y Ucayali, por el sur con Huancavelica y Ayacucho, por el este con el Cusco y por el oeste con Lima. En Junín se encuentra Ticlio, el punto ferroviario más alto del mundo, Chinchaycocha, el lago más grande después del Titicaca, el Huaytapallana, uno de los nevados más importantes de la cadena de los Andes.; el nevado de Pariacaca por donde pasa el Qhapacñan Inca de Jauja a Pachacamac; su suelo está regado por el río Mantaro y sus afluentes, cuyas aguas mueven las turbinas de la Central Hidroeléctrica del Mantaro, en Huancavelica, para luego juntarse con el Apurímac y formar el río Ene, ya en la selva.

A lo largo de todas las épocas en la Región Junín se han realizado importantes hechos históricos, aún antes de ser departamento, por ejemplo: en 1534 Jauja fue fundada por los españoles como capital del Perú.
En 1742 Tarma y Chanchamayo fueron el centro de la rebelión de Juan Santos Atahualpa, que durante 13 años mantuvo en jaque a las fuerzas españolas.
En 1813, en Huancayo se juró la Constitución liberal española de Cádiz, en la plaza que a partir de entonces lleva el nombre de Constitución, donde se conserva una placa que recuerda ese acontecimiento.
En 1820 todos los pueblos de la sierra central, que pugnaban por su independencia, formando guerrillas combatieron al ejército realista en apoyo del Ejército Libertador del general Álvarez de Arenales, llegando a proclamar la independencia del Perú el 20 de noviembre de 1820 en Huancayo y luego en Jauja y Tarma.
El 6 de diciembre de 1820 el general Álvarez de Arenales derrotó en la batalla de Cerro de Pasco al ejército realista de O’Reilly, quien fue hecho prisionero y enviado a Huaura. San Martín, por este triunfo, los premió con una medalla con la inscripción: “A los vencedores de Pasco”.
En 1821 en Concepción las heroínas Toledo dirigieron un movimiento guerrillero que se opuso al paso del ejército del jefe español Jerónimo Valdés cortando las amarras del puente Balsas, acción que dio lugar a que San Martín le diera a Concepción el título de “Pueblo Heroico”.
El 6 de agosto de 1824, en las pampas de Chacamarca, se ganó la Batalla de Junín, como antesala de la Libertad del Perú y América. Este hecho dio lugar a que Bolívar dispusiera cambiar la denominación del Regimiento de Caballería Húsares del Perú por Húsares de Junín, dar al pueblo de Reyes o Bombón el título de “Heroica Villa” de Junín y al año siguiente llamar Junín al Departamento.
El 24 de abril de 1834 se dio en Jauja el “Abrazo de Maquinhuayo”, hecho que puso fin a la guerra civil entre Luis José Orbegoso y Pedro Bermúdez, ahorrándole a la patria lágrimas y sangre.
En 1839 Huancayo fue sede del Gobierno, cuando el Congreso Constituyente convocado por Agustín Gamarra sancionó la Constitución de 1839. Y en 1865, cuando el coronel Mariano Ignacio Prado se levantó en Arequipa contra el gobierno del general Juan Antonio Pezet, que había asumido la presidencia en 1863 tras la muerte de Miguel de San Román; Huancayo estuvo entre los primeros en manifestar su apoyo y por decreto expedido en Ayacucho por Pedro Diez Canseco se estableció en Huancayo la sede del gobierno, de julio a octubre de aquel año.
En los aciagos años de la Guerra de Chile contra el Perú, el departamento de Junín fue escenario de épicas jornadas de sangre durante la Campaña de la Breña, magistralmente conducida por el entonces General Andrés Avelino Cáceres, Ahí están las acciones cumbres de la Contraofensiva del Ejército del Centro: Marcavalle, Pucará y Concepción, con cuyos resultados y la decidida acción de las fuerzas guerrilleras se había cambiado el curso de la guerra, pero la traición de Miguel Iglesias permitió la derrota, la pérdida de Tarapacá y Arica, el pago de cuantiosa indemnización, el robo de toda la riqueza del Perú y la destrucción del aparato productivo del país.
Y durante la guerra civil que siguió a la desocupación del país, Cáceres planeó una estratagema para destituir al presidente impuesto por los chilenos, mediante la cual envió al coronel Justiniano Borgoño con un destacamento para resistir el ataque de Gregorio Relayza, luego se replegó hacia Concepción simulando una derrota, de acuerdo a lo convenido, y así Cáceres logró su cometido de engañarlos y marchar sobre Lima, obligando la dimisión de Iglesias. Este hecho registra la historia como la Huaripampeada por haberse realizado en el distrito de Huaripampa, provincia de Jauja.
Y el 3 de diciembre de 1954, en Huancayo, Ramón Castilla abolió la esclavitud.

En el departamento de Junín, de otro lado, han nacido hombres ilustres, dignos paradigmas en las ciencias, las letras, el arte, el folklore, etc. que dan prestigio al país. La lista es muy larga, citamos sólo a José Gálvez Barrenechea, Adolfo Vienrich, Edgardo Rivera Martínez, Clodoaldo Espinoza, Saúl Peña, Enrique Bonilla, Alejandro O. Deustua, Juan Parra del Riego, Nelson Manrique, Benigno Peñaloza, Antenor Samaniego, Eduardo Mendoza, Rodolfo Cerrón Palomino, Catalina Ivanoff, Armando Casquero Alcántara, Zenobio Dhaga, Leonor Chávez Rojas la “Flor Pucarina”, Víctor Alberto Gil el “Picaflor de los Andes”, Juan Bolívar el “Zorzal jaujino”; la danza de los Huacones de Mito declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y las danzas de la Tunantada de Jauja, los Shapish de Chupaca, los Avelinos de San Jerónimo de Tunán y los Auquines de Matahuasi, reconocidas como Patrimonio Cultural de la Nación.

Y ahora miremos el presente. El 4 de junio del 2009, el Club Departamental Junín realizó un forum con la propuesta de integrar los departamentos de Huancavelica, Junín y Pasco en una Macro Región como estrategia de desarrollo, porque según su autor, el hoy vicepresidente Rafael Samaniego, esta es la condición “sine qua non” para que estos pueblos puedan salir del atraso y marginación en que se encuentran. Se trató de responder a ls siguientes preguntas: ¿Por qué tanta pobreza en estas tierras tan ricas en agua, minerales, bosques, ganadería, agroindustria, agricultura de abastecimiento y otros recursos naturales? ¿Por qué tanto atraso en las regiones que proveen de agua para el consumo poblacional y el riego de la gran agricultura de la costa y más del 40 por ciento de la energía hidroeléctrica?

Durante los últimos años los indicadores macroeconómicos nacionales muestran un importante crecimiento, debido a las mayores inversiones en actividades extractivas como la minería y la agro exportación, pero dicho crecimiento no sólo ha sido diferente en todo el país, sino que también ha sido distribuido en forma muy desigual en la mayoría de la población, principalmente andina y rural. Según el evento mencionado la causa principal del problema está en el centralismo, y para que estas regiones puedan salir de esta situación se planteó la estrategia a seguir partiendo de varios ejes de desarrollo:
En primer lugar, la integración de las regiones de Huancavelica, Junín y Pasco en una Macro Región, con el objetivo de que tenga una sola administración eficiente para cumplir con un programa de desarrollo dentro de un proceso de verdadera descentralización; de constituir una región más grande territorial y poblacionalmente y disponer de más recursos naturales: agua, minerales, riqueza forestal, energía eléctrica y vías de comunicación; y que la nueva región cuente con mayor poder social y político para demandar una descentralización más acelerada, incrementando la participación en la transferencia de competencias y asignación de presupuestos.
El segundo aspecto es la reivindicación de los recursos naturales, es decir, que la Macro Región tenga una mayor participación en la gestión de los ingentes recursos naturales, con la finalidad de incrementar los ingresos o recursos propios que puedan servir para el financiamiento de un plan de desarrollo que permita compensar el atraso actual generado por la exclusividad centralista.
Un tercer eje viene a ser la Industrialización, la estrategia propone priorizar la industrialización, porque es el único camino que conduce al desarrollo de la nueva región; sin ella, no hay ni ingresos ni puestos de trabajo, y para generar condiciones de desarrollo es necesario crear las “ventajas comparativas” que hagan atractiva la inversión de capitales en proyectos industriales, que deben ser públicas, privadas y asociadas, para la grande y la pequeña industria, generadores de empleo y valor agregado.
A continuación está la optimización de los proyectos sectoriales que, según la propuesta, debe incrementar la cobertura de los servicios públicos como la educación, salud, transporte, agricultura, etc. Y la realización de los megaproyectos, como la descontaminación del río Mantaro, modernización del Ferrocarril Central, reforestación de la selva central y riberas del río Mantaro, implementación del frigorífico regional, terminación del túnel Trasandino, etc.

En conclusión, la Comisión Promotora de la Macro Región cree que los pueblos de los tres departamentos, Huancavelica, Junín y Pasco, unidos por los recursos naturales que la naturaleza les ha dado, deben formar una Macro Región de dos millones de habitantes, cultural e históricamente semejantes y a través de una real descentralización salir de la pobreza a la que el centralismo los ha sumido.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Club Departamental Junín

NOTA DE PRENSA

13 de Setiembre,

Sesión Solemne en el local del Club Loreto.

Motivo: 186º Aniversario de la Creación Política

del Departamento de Junín

El Consejo Directivo del Club Departamental Junín invita a las autoridades nacionales, regionales, provinciales y distritales del departamento de Junín, congresistas de la Región y de la Macro Región que incluye a Huancavelica y Pasco, dirigentes institucionales de las nueve provincias y 123 distritos de la misma jurisdicción; a los hijos, hijos políticos, descendientes y amigos del Departamento ya mencionado, a la Sesión Solemne con motivo de recordar el 186º Aniversario de la creación política del departamento de Junín, hecho que se produjo por Decreto del 13 de Setiembre de 1825, dado por el Libertador Simón Bolívar, en homenaje a la victoria de Junín, obtenida en la Batalla del 6 de Agosto de 1824.

La cita tendrá lugar el próximo 13 de Setiembre, a horas 07.00 p.m.,
en el salón “Iquitos” del Club Loreto, sito en la Av. Joaquín Madrid Nº 441
San Borja.

Esta ceremonia obedece al Acuerdo de Consejo Directivo de 18 de Agosto del 2011 de institucionalizar la fundación de Junín como Departamento; en consecuencia, el 13 de Setiembre de todos los años será la fecha central de homenaje de la institución al departamento de Junín, destacando los mayores aportes de la Región al desarrollo del país. En esta ocasión, el periodista Abelardo Samaniego Arauco será especialmente distinguido por ser el gestor y primer Presidente del Club Departamental Junín, y otros personajes ilustres de la Región.

Con el ruego de su difusión.


Ing. Luis Robles Recavarren
PRESIDENTE
Club Departamental Junín


Pirandello 451 San Borja Telf. 475-0150 Cel. 996-656717
e-mail: clubdepartamentaljunin@gmail.com lucho.robles@yahoo.es